
Sin duda alguna, en esta nueva era, con la llegada del internet la manera de consumir ha cambiado radicalmente, pasamos de las compras físicas a convertirnos en consumidores digitales, que desde casi cualquier lugar tenemos acceso a diferentes productos.
En la actualidad más de la mitad de la población mundial está en línea, lo que ha llevado a las marcas a invertir gran parte de sus esfuerzos en optimizar sus estrategias de marketing digital para llegar a su audiencia.
A pesar de la tecnología y la evolución en el proceso de compra, la clave sigue siendo conocer muy bien al cliente para poder satisfacer sus necesidades.
Según el informe CISO de “Customer Experience en el 2020” el 70% de las decisiones de compra estarán basadas precisamente en las percepciones del usuario a la hora de adquirir un artículo.
1. Búsqueda en tiempo real
El teléfono móvil ya forma parte de nuestro ser, en cuanto nos surge una necesidad no dudamos en buscar en internet. Este tipo de búsquedas instantáneas ofrecen al consumidor la posibilidad de tomar decisiones de compra sin intermediarios.
Por lo general el consumidor antes de adquirir cualquier artículo consulta opiniones y otras opciones. El cliente inicia la experiencia antes generando mayor número de oportunidades de impacto para las marcas.
2. Individualización.
La variedad de opciones es tan amplia en un mercado como el actual, que las características del producto pasan a un segundo plano.
Hoy en día los consumidores buscan una experiencia más personalizada y única, sentirse especiales. El mundo digital plantea muchas alternativas para conseguirlo, y el hecho de poder guardar comportamientos y preferencias es clave para conseguir futuras compras.
3. Ámbito Social
Según la investigación de Weber Shandwick sobre las tendencias de compra en 2019, el 83% de los encuestados preferían adquirir un artículo de una firma que “hace lo correcto”, por lo que el ámbito social se cuela en nuestra decisión de compra.
Los consumidores quieren sentirse orgullosos de lo que llevan y las empresas tienden a posicionarse a favor de causas sociales para conectar con su público.
5. Los millennials, una generación de adultos
Los millennials no son un público adolescente, ya son adultos, compran y quieren verse reflejados en las marcas. Son consumidores exigentes, acostumbrados a los e-commerce y que no dudan en opinar en redes sociales sobre las firmas. La interacción a través de perfiles sociales es importante y puede decantar la decisión final.