La función directiva implica una gran responsabilidad, dado que la forma de ejercer sus labores incide directamente sobre el éxito o el fracaso empresarial.
Estar al frente de un grupo de personas, y conseguir que trabajen en equipo para alcanzar una meta de forma colectiva, es una tarea compleja. En el ámbito de la empresa, quien se ocupa de ello es la dirección, que puede estar compuesta por una persona, o si se trata de una organización de cierto tamaño, un grupo de personas o directivos.

Para conseguirlo, para alinear todo ese potencial humanoy material del que dispone la empresa con los objetivos de negocio, es necesario desplegar algunas habilidades.
Liderazgo
Dirigir no es lo mismo que liderar. Como decía Eisenhower, “liderazgo es el arte de hacer que alguien haga algo que tú quieres, porque la persona quiere hacerlo”.
El directivo es la cabeza visible de la empresa, o del equipo que tiene a su cargo. Su papel como líder no es el de conseguir la obediencia de sus empleados, sino el de transmitir las metas y movilizar a las personas hasta conseguir los objetivos fijados de la forma más eficiente posible.
Asignación de recursos
Una de las funciones principales de un directivo, ahora y siempre, es la de asignar los recursos económicos, materiales y humanos, y tomar decisiones sobre los presupuestos y las partidas necesarias para que la empresa realice su actividad.

Toma de decisiones
Los directivos cumplen la labor de dar a luz ideas innovadoras que transformen la empresa. Diseñan proyectos y se ocupan de supervisar su implementación.
Pero todo ello se circunscribe en una determinada coyuntura económica, y está sometido a las condiciones cambiantes del entorno.
Esto implica tomar decisiones que afectan a toda la compañía, de forma constante. Para elegir los cauces de acción correctos, el directivo debe contar con la información y los conocimientos que le permitan evaluar adecuadamente la situación en cada caso.
Resolución de problemas
Por muy minuciosa que sea la planificación, a la hora de poner en práctica la estrategia siempre surgen obstáculos, situaciones inesperadas o consecuencias no previstas.
El directivo debe actuar a nivel táctico y estratégico para hacer frente a los problemas de la forma más eficaz posible.
Comunicar
Las habilidades comunicativas son muy importantes para ejercer la función directiva en la empresa.
El directivo debe controlar los flujos de información. Pero también debe ser un oyente para transmitir la información necesaria en el momento preciso.
Además, el directivo debe intercambiar con otros la visión de la compañía, transmitir sus valores y establecer los principios de la cultura corporativa de la organización.
Solo así conseguirá inspirar y motivar a los miembros de su equipo y a sus empleados.
Los aspectos de la función directiva que acabamos de enumerar se corresponden con el rol de la alta dirección, aunque también pueden servir para ejecutivos de otros niveles en el organigrama de la empresa, y en definitiva, para cualquiera que tenga que capitanear a un equipo humano.