No siempre a innovación y la tecnologías son señales de optimismo, y así lo confirman estudios recientes. Apenas el 22 % de los trabajadores españoles corre el riesgo de ser reemplazado por una máquina (un porcentaje que es un ocho por ciento más la media en toda Europa). Además, es una señal peligrosa, considerando el elevado número de empleos temporales existentes en España.

Una percepción aún más marcada es que el 40 % de los cuales teme que su trabajo pueda extinguirse en los próximos cinco años por la automatización de procesos o el auge de la inteligencia artificial, según el informe Carencias de capacidades, emitido por Udemy a finales del año pasado. Y en medio de todo, las soft skills (o habilidades blandas) se asoman como fundamentales para que el talento humano pueda ser competitivo dentro de una empresa.
Parece factible que las oportunidades que surgen con los avances tecnológicos son tan innegables como los retos que, a la postre, son. Si bien la automatización de procesos está siendo creada para ayudar a los trabajadores a realizar sus funciones de forma más veloz, bajan los tiempos de respuesta y, al mismo tiempo, aumenta su productividad. Aunque, en ningún caso, hay posiblidad de que sean sustituidos”, manifestó Llibert Argerich, VP de Marketing de Udemy.

Es tan contundente el resultado que, el informe de la OCDE pone en tela de juicio la automatización de procesos que mermen significativamente en el nivel de empleo, porque habrán nuevas vacantes. “Aunque los puestos manuales irán desapareciendo, surgirán necesidades de puestos técnicos, generando empleos que aún no conocemos y que supondrán cambios importantes en el mercado de trabajo” cerró la especialista de mercadeo.