
Las mujeres influyen de manera absolutamente determinante en el 85% de las compras. Sin embargo, muchos marketeros contemplan el creciente poder económico de las féminas. No es de extrañar, por lo tanto, que el 91% de las mujeres coincida en señalar que los marketeros no las comprenden adecuadamente. A ojos de muchas marcas las féminas continúan siendo lamentablemente “marcianas” venidas de otra galaxia. A la hora de desarrollar estrategias y campañas con el foco puesto en las mujeres, los marketeros harían bien en tener en consideración las siguientes claves:
El rosa no es una estrategia
Cuando una marca ofrece un producto en un único color (y ese color es, casualidades de la vida, el rosa), está transmitiendo un mensaje a todas luces erróneo a la audiencia.
Adiós a los estereotipos
Constreñir a la mujer al papel de madre y sufrida ama de casa y convertirla en un mero objeto sexual son dos de los muchísimos clichés que persiguen como una mala sombra a las féminas en el universo marketero. A las mujeres (como a los hombres) les gusta que las marcas reconozcan sus logros y que les asignen roles que den cuenta de su empoderamiento.
Las mujeres no son un grupo homogéneo
Es importante que las marcas se fijen no sólo en la edad cronológica de las mujeres y pongan también el foco en la etapa vital en la que éstas están instaladas. Las féminas que demoran, por ejemplo, la maternidad se siente probablemente más identificadas con madres de niños de edades similares que con mujeres adscritas a su mismo grupo de edad.
Las buenas historias
Las buenas historias ayudan a las mujeres a decidir si una marca concreta resulta de su agrado, si es digna de su confianza y si desea entablar con ella una relación. Una buena historia puede prender la mecha de una relación que puede prolongarse durante años.
Las mujeres desean ser comprendidas
Mientras que los hombres son dueños de una naturaleza más transaccional y están altamente motivados por el estatus y la envidia, las mujeres son generalmente espoleadas por la empatía. Afortunadamente cada vez más marcas están dando una vuelta de tuerca a sus estrategias de marketing dirigidas a las mujeres.