
El Instituto Médico Europeo de Obesidad (IMEO) denunció la inexistencia de una normativa que regule la publicidad de productos nutricionales con perfiles desvirtuados y sus especialistas piden a los fabricantes alimenticios tener mayor conciencia en cuanto a sus promociones, según reseña el diario El Economista.
Rubén Bravo, portavoz de IMEO, manifestó que “muchas veces caemos en las trampas del marketing y compramos un producto alimenticio porque damos fe al valor publicitario, que es más subjetivo, y no al nutricional, que es el valor real, descrito en el etiquetado y que afecta nuestra salud. A menudo, nos dejamos llevar por la imagen atractiva del envase y ofertas del tipo ‘dos por uno’ o ‘la segunda unidad al 70 por ciento’, sin comprobar el aporte calórico, la cantidad de grasas y azúcares o los porcentajes y tipos de aceites vegetales que contiene un producto”.
Expertos del instituto aseguraron que las productoras de alimentos se respaldan siempre bajo un marco legal que les permite impulsar sus anuncios, pero consideran que desde el punto de vista ético, estas promociones suelen ser «confusas, sesgadas y diseñadas a conveniencia» por lo que se debe educar al consumidor al respecto.
Carmen Escalada, nutricionista clínica del IMEO, comentó que “un producto light es aquel que aporta, al menos, un 30 por ciento de calorías menos que sus similares, pero no nos asegura un bajo aporte calórico y si se toma en cantidades puede elevar el riesgo a ganar peso. Otro recurso muy utilizado por la industria para convencernos que podemos tomar ampliamente sus productos y adelgazar es el empleo de los términos ‘bajo en grasas’ o ‘sin azúcares añadidos’”.
Escalada cito ese ejemplo como el de muchos otros productos que son impulsados un fin en particular pero que originan otros efectos perjudiciales en quienes lo consumen.
