
Un problema que se ha desatado gracias a la inteligencia artificial ha sido la falta de privacidad que tienen los consumidores, eso se evidencia mucho sobre todo con los asistentes de voz como Siri o Alexa que graban las conversaciones que tienen con los usuarios para recordar sus preferencias y así ofrecer respuestas adaptadas a lo que el usuario pide.
Según un estudio realizado los consumidores desconfían de ese método, ya que consideran importante el respeto a la privacidad. Sin embargo, el mismo estudio revela que el 59% de los usuarios están dispuestos a facilitar datos personales si ello les garantiza una mayor personalización de la experiencia.
Por otro lado, las marcas buscan centrar sus esfuerzos y experiencias para ofrecer valor a sus consumidores, por lo que un 68,8% de las personas encuestadas consideran positivo que las marcas les hagan recomendaciones basadas en compras anteriores.