
Emplear el marketing y la publicidad hoy en día se ha vuelto algo muy desafiante pero a la vez muy rentable. Se necesita tener una mente muy creativa y analítica, además de estar en la vanguardia con los cambios que día a día surgen.
El marketing, tradicionalmente se combinaba en lo que es producto, precio, lugar y promoción, dando muy buenos resultados; pero con la evolución del mundo digital, es necesario darle otro enfoque a la propuesta de valor que se le presenta al cliente, teniendo en consideración que hoy en día las personas no compra un producto sino experiencias y emociones.
Hace falta hacer un cambio que incorpore el compromiso, la experiencia, la exclusividad y la emoción. La marca emocional es lo que hace que un negocio destaque, como por ejemplo, Disneylandia o Coca-Cola, que venden felicidad, Adidas o Nike que ofrecen al cliente valor para seguir tus sueños; o, L’Oréal, que vende belleza. El primer paso hacia el éxito es descubrir como aportar al consumidor ese valor agregado que busca.