Solo 300 de las 22.000 farmacias existentes en el mercando español implementan plataformas On-line para que sus usuarios adquieran medicamentos que no requieran récipes médicos a través de la web y se los envíen a sus hogares, la cifra equivale a 1,3% del total de establecimientos pertenecientes al sector farmaceuta, según reseña el diario El Economista.
Debido a la proliferación de portales que distribuían medicamentos de forma ilegal, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad del país ibérico decidió regularizar la venta de estos productos por esta vía, bajo la supervisión y aprobación de la agencia española del medicamento, su uso ha tenido menos aceptación de lo esperado.
Entre los motivos técnicos y económicos que frenan el empleo de estas herramientas tecnológicas figuran los costes de envío, la poca rentabilidad que podría generar a los puntos de venta y la poca distancia que existe entre las farmacias que operan en el país.