
Muchas personas han tenido que lidiar con que se le raye la pantalla de su móvil, o peor, que se le rompa. Es algo incómodo y costoso para el usuario, que debe buscar un remplazo de ese accesorio, o correr el riesgo de no tener visibilidad en un artefacto que se ha convertido en indispensable en el mundo actual.
Pensando en esto, científicos de las Universidad Nacional de Australia (UNA) trabajan en el desarrollo de un cristal más resistente, que contiene sodio y potasio, y se añade a las actuales pantallas fabricadas con aluminio-silicato. Buscando de esta manera que las cubiertas de los móvil sean cosa del pasado.
De esta forma, será innecesario el uso de Gorilla Glass, que es una lámina transparente y resistente contra arañazos o grietas, para los smartphone. Ya que la adición de sodio y potasio permite que los cristales sean más flexibles y resistentes a fracturas. Así lo segura Charles le Losq, post doctorado en Geofísica, quien se encarga de la investigación, quien advierte que se necesita trabajar más con la industria telefónica, para que el proyecto esté listo en unos cinco o diez años.
