
Para algunas personas ir al gimnasio o salir a trotar es algo que se les dificulta, pero la tecnología halló la forma de motivarlas a hacer ejercicios de una manera divertida, usando la realidad virtual. Lo que se ofrece el Consumer Electronics Show (CES) este año es una rutina de 30 minutos magnificada a través de la VR (siglas en inglés).
Para ello se creó un nuevo prototipo de la firma Black Box VR, disponible para cualquier usuario aficionado al fitness y el entrenamiento personal. Además, ofrece una oportunidad a los gamers de estirar los músculos, como una alternativa al sedentarismo que provoca jugar videojuegos frente a una pantalla.
El sistema es sencillo, pues la experiencia se da a través de una avanzada máquina de resistencia y el casco de realidad virtual HTC Vive, siendo el espacio la medida de un cuarto de baño de tamaño familiar. Dentro del mundo de computadoras los usuarios competirán contra un avatar u otro participante, en una arena virtual.
Si bien advierte que el juego y los equipos son algo costosos, también señalan que es divertido y que es efectivo para bajar esos kilos de más.