Renfe, la principal operadora ferroviaria de España, registró pérdidas durante el primer semestre del año que se valoran en 2,19 millones de euros, cifra con la que disminuyó en 96,4% los números rojos que contabilizó en 2015, gracias a la disminución de gastos y a los beneficios que generó el negocio de tráfico de viajeros en AVE, según reseña el diario ABC.
Su filial Renfe Viajeros obtuvo 15,1 millones de euros durante los primeros 6 meses del año, mientras que durante el ejercicio anterior registró pérdidas de 29,3 millones de euros, este escenario apunta a que el grupo podría culminar 2016 con beneficios.
La ferroviaria logró aumentar en 5,4% sus ingresos de enero a junio, y alcanzó los 1.574 millones de euros, frente al beneficio bruto de explotación (Ebitda) que incrementó 67% y les originó los 210,54 millones de euros.
Su servicio de transporte de viajeros en trenes Ave y de larga distancia, que no recibe compensaciones públicas, le otorgó el 42% del total de sus ingresos, es decir, 664,4 millones de euros, un 4,3% más debido al aumento en el número de pasajeros.
Además, el transporte en trenes a corta y media distancia, que es considerado como un servicio público y que, por ende, recibe compensaciones públicas, le originó 355,2 millones de euros, cantidad que se iguala con las del mismo periodo del año anterior.
El Renfe Mercancías no corrió con la misma suerte y descendió 11,6% en cuanto a ingreso,s y se sitúa en los 111,33 millones de euros y genera una pérdida de 20,9 millones de euros, debido a que se ubicó 1,7% por debajo en comparación con 2015.
La división de talleres facturó los 345,5 millones de euros, lo que equivale a 4,1% más, con lo que logró saldar en “break even”. Sus cuentas demuestran que la compañía redujo sus gastos en 0,3%, 1.363 millones de euros; de hecho, el peaje que paga la compañía a Adif para que ponga en circulación sus trenes se redujo en 304,9 millones de euros, es decir, 2,3%, mientras que los financieros disminuyeron 30%.