
Marks & Spencer (M&S), la cadena textil originaria de Gran Bretaña, cerrará 53 tiendas que a nivel internacional le arrojan pérdidas, esta medida de reestructuración la obligaría a recortar 2.100 puestos de trabajo de su plantilla y retirarse de una decena de países en los que opera, según reseña el diario ABC.
Desde la compañía propusieron “el cierre de las 53 tiendas propias en estos diez mercados, incluyendo siete en China, siete en Francia y todas las existentes en Bélgica, Estonia, Hungría, Lituania, Países Bajos, Polonia, Rumanía y Eslovaquia«.
Al cierre del pasado ejercicio, la empresa registró pérdidas de hasta 45 millones de libras (50,5 millones de euros) en los negocios con los que cuenta en otros mercados.
A propósito de este escenario, M&S anunció que iniciaría un proceso de negociación con los 2.100 empleados que podrían resultar afectados, medida que podría generarle costes extraordinarios valorados entre los 150 y 200 millones de libras (168 y 224 millones de euros), vinculados principalmente al cierre de establecimientos y pago de indemnizaciones.
La textil reiteró que también pretende simplificar sus oficinas en Reino Unido, acción además generará una reducción de aproximadamente 525 empleados para poder disminuir sus costes en unos 30 millones de libras al año (34 millones de euros).
M&S tiene previsto llevar a 60 el número de tiendas de ropa y hogar en Reino Unido, donde cuenta con 304 establecimientos que recudirá con la clausura de una treintena de tiendas, al tiempo en que estima aumentar su presencia el cuanto al negocio de alimentación con la creación de unas 200 tiendas ‘Simply Food’ para finales del ejercicio 2018 y 2019.
Steve Rowe, consejero delegado de M&S, dijo que «durante los cinco próximos años transformaremos nuestra presencia en Reino Unido con unas 60 tiendas menos de ropa y hogar, mientras seguimos aumentado el número de tiendas de productos de alimentación«.