Por muchos amados, un ejemplo a seguir, un visionario, innovador e inspiración para muchos emprendedores. Steve Jobs era uno de los ejecutivos más seguidos y admirado del planeta, contaba con una gran habilidad para llegarle a las masas como si se tratara de Justin Bieber o Lady Gaga. La pasión que lograba despertar por Apple y sus productos no tiene comparación.
El 5 de octubre de 2011 se da a conocer la noticia de su fallecimiento y por solo ese hecho, se generaron más de diez mil tuits por segundo y YouTube registró más de diez millones de reproducciones de sus videos. Sin duda alguna Jobs es todo un icono y lo mejor es que dejó un gran número de enseñanzas a todos los emprendedores. Te presentamos tan solo tres, de las muchas que dejó:
- Liderazgo único: a Jobs se le conocía como un “jefe terrible”, una persona que le gustaba dominar a todos sus subordinados. No le costaba nada decirle a sus ejecutivos que lo estaban “haciendo todo mal” y se enfadaba cuando le decían que era “imposible” o “no se podía hacer”. Si era cierto que era un jefe duro, también se decía que era cercano, capaz de dar un fuerte llamado de atención, pero luego se acercaba a discutir y ayudar a buscar soluciones a los problemas. Ante todo siempre procuraba mantener siempre al equipo motivado.
- Crear una marca de culto: tan solo en los Estados Unidos, aparece como dueño de más de 300 patentes. Como lo sabemos, los productos Apple eran y son mucho más que simples objetos de consumo, son iconos que forman parte de una marca de culto. Para los ingenieros que trabajaron junto a él, muchos de esos productos eran considerados imposibles. En líneas básicas cada uno de ellos ya existían, pero Jobs logró rediseñarlos y venderlos como nadie lo había hecho.
- Cambio de hábitos y costumbres: Jobs no era ingeniero, sin embargo, expertos reconocen que sus productos innovadores producían efectos muy potentes. Ejemplo de ello, son las primeras Mac que lograron cambiar la forma de editar libros y revistas. Hubo un antes y un después de esa creación.