Parece una obviedad, pero siempre es bueno recordar (una y otra vez) que es mucho lo que todas las personas, a modo individual, pueden hacer para poner su granito de arena en pro del medio ambiente y evitar la proliferación de la contaminación. ¿Un ejemplo? ¡Cambiar regular y adecuadamente el aceite de los motores de nuestros vehículos!
Ese simple pero poderoso ejemplo lo expresa Henry Camino, director de Fospuca, en una reciente publicación en su portal web oficial, y empieza por lo más lógico: hacerlo es una tarea importante per se por el simple hecho de que así y solo así pueden seguir funcionando correctamente nuestros automóviles.
Claro, eso era lo más obvio… ahora, lo altruista: Cambiar el aceite y el filtro del carro debe hacerse con mucha responsabilidad, acudiendo a talleres que se amparen bajo los parámetros legales existentes que permitan el buen y correcto manejo del mencionado aceite o filtro desechado. Eso de entrada.
¿La razón? ¡Nadie quiere que ese tipo de sustancias y objetos, altamente contaminantes, vayan a parar a drenajes o lugares no aptos para su depósito! Ahora bien, si el taller no es una opción y el tratamiento es más casero que otra cosa, entonces la responsabilidad es tuya. ¿Qué debes hacer? Primero, conocer cuáles son los lugares a los que puedes llevar los desechos para que sean tratados y/o reciclados de la mejor manera.
Una vez sabido eso, puedes comenzar con la operación, siempre teniendo en cuenta que debes utilizar un recipiente totalmente hermético para depositar allí el aceite cambiado. El filtro, por su parte, debe dejarse escurrir muy bien antes de botarse y después, una vez concluidos todo, debes acudir al lugar identificado (sea estación de servicio, sea empresa que maneje desechos) para que ellos se encarguen.
No es nada del otro mundo, pero sí es algo muy básico que puede ayudar a evitar la proliferación de la contaminación… Por supuesto, también es algo que todos podemos hacer a modo individual y que generará más beneficios que otra cosa.
