
Ford canceló una inversión valorada en 1.600 millones de dólares en la localidad mexicana de San Luis de Potosí, donde estimaba construir una nueva planta para el montaje de vehículos y donde pretendía producir la nueva generación del modelo Ford Focus, según reseña el diario ABC.
La multinacional estadounidense fabricante de automóviles afirmó que fabricará su nueva generación de vehículos en la planta de montaje de la ciudad mexicana de Hermosillo con el propósito de mejorar la rentabilidad de la compañía.
A través de un comunicado la empresa también anunció que invertirá otros 700 millones de dólares en la fábrica estadounidense de Flat Rock (Michigan).
Mark Fields, presidente de Ford, aseguró que la cancelación de la inversión en México no corresponde a una concesión al presidente electo de EE.UU, Donald Trump, que defiende un proteccionismo económico. “No hemos llegado a un acuerdo con Trump. Lo hemos hecho por nuestro negocio”, afirmó.
Además, la multinacional manifestó que la inversión de 673 millones de euros en Flat Rock permitirá a esa la planta de montaje producir vehículos autónomos y eléctricos, así como también, crear 700 puestos de trabajo directos.
Los esfuerzos impulsados por Ford en México han sido blanco de continuos ataques de Trump durante los últimos meses, de hecho, en septiembre, el magnate amenazó al fabricante estadounidense con aranceles aduaneros de 35% sobre los productos de esta empresa que fueran producidos en el país azteca.
Igualmente, Trump expresó que Ford despediría a sus trabajadores en la nación norteamericana, ya que producirían los vehículos en San Luis de Potosí, pero estas declaraciones fueron posteriormente negadas por Fields, al respecto, el magnate afirmó: “¿Sabes lo que va a pasar? Nunca se van a ir (a México)”.
Ford no ha sido la única productora de vehículos que ha sido amenazada por Trump, también aseguró que le impondría aranceles aduaneros a General Motors (GM) sino producía sus vehículos en Estados Unidos.
