
La potencia de la nueva máquina, construida dentro de un cubo de cristal que mide 2,7 metros y tiene 1,3 centímetros de grosor, podría dejar obsoletos a los sistemas actuales.
IBM ha construido su primer ordenador cuántico independiente, englobando parte de la ciencia más avanzada del mundo en un cubo de cristal de 2,7 metros. Pero por el momento sólo existe uno. Y, aunque IBM no descarta vender estos sistemas un día, su plan de negocio se basa en alquilar el acceso al hardware a través de Internet en lugar de vendérselo a clientes.
Los ordenadores cuánticos, que emplean la potencia de la mecánica cuántica para realizar cálculos que podrían dejar obsoletas a las máquinas actuales, existían sólo en piezas desagregadas en laboratorios de investigación. Están formados por diversos elementos: cámaras reforzadas para alojar los bits cuánticos o qubits, que se ocupan de los cálculos; tanques de helio líquido y otro equipamiento criogénico para mantener los qubits a una temperatura próxima al cero absoluto; y numerosa electrónica para controlar la acción de los qubits y leer lo que producen, todo ello unido por cientos de metros de cables.
La inclusión de todo esto en el primer ordenador cuántico integrado «supone un momento histórico» para IBM dada su trayectoria como empresa de sistemas. La historia de la compañía se asienta sobre el diseño y la construcción de los sistemas informáticos más avanzados de su tiempo, empezando por los ordenadores de la serie 700 en la década de 1950 y el System/360, que lanzó la informática al mundo comercial en los años 60 y 70.