El cocuy venezolano estremeció el paladar del jurado de la 12va edición anual del Concurso Internacional de Licores de Nueva York, Estados Unidos, donde la bebida Magno Cocuy fue la afortunada ganadora, llevándose al país dos medallas de plata y una de bronce por el inigualable sabor de las bebidas realizadas en la destilería JaDeLur, cuyos dueños son María Durán y José de Luca, del estado Falcón.

Esta bebida venezolana, según lo explican sus realizadores, ha sido cultivada durante los últimos seis años con un agave especial para la producción de este licor que deleitó el paladar del jurado neoyorquino.
Recibieron medallas de plata con el Magno Gold (93 puntos) y con el Magno Chumaceiro (92 puntos); y medalla de bronce con el Magno Silver (90 puntos). Fueron evaluados por importadores, comercializadores, distribuidores, bartenders y sommeliers de diversas partes del mundo. Magno Cocuy compitió con licores de 38 países y 34 regiones de Estados Unidos, lo que representó una experiencia única de resistencia y esperanza.
Es importante mencionar que la Destilería Independiente JADeLuR tiene como propósito principal posicionar a Magno como una marca de bebidas de talla mundial, además de que sus derivados puedan tener un aprovechamiento sustentable del Agave cocui, a través del desarrollo tecnológico, preservando este patrimonio cultural y ancestral de Venezuela.
“Contamos con un ingeniero químico especialista en la calidad del agua y un ingeniero químico en alimentos que garantiza la destilación del producto, un maestro destilero que es ingeniero civil y el maestro mezclador que es mi esposo, José de Luca”, expresó María Durán.
El camino de un emprendimiento
Durante una entrevista realizada, Durán resaltó que el camino recorrido hacia esta meta ha sido sinuoso, ya que después de que se disolviera una sociedad con amigos para elaborar cerveza artesanal, debido a que la mayoría emigró en busca de nuevas oportunidades económicas, adquirieron en 2018 una franja de tierra que lleva por nombre Hacienda La Esperanza, lo que les permitió mantener a sus cinco hijos y apoyar a la familia sin abandonar Venezuela.
Asimismo, indicaron que les tomó más de un año de trámites y protocolos de permisología, además de cumplir con requisitos burocráticos para la obtención del registro sanitario y así poder comenzar a comercializar su Magno Cocuy a nivel regional e internacional.

“La gente no tiene ni idea de lo que es el cocuy. No conocen sobre el tratamiento de la planta de agave, no saben qué es lo que beben; hay que comenzar a culturizar. Limpiar el nombre del cocuy es reivindicar a uno de los licores más puros de Venezuela, uno que carga con muchos prejuicios”, explicó.
El cocuy falconiano se obtiene de la planta Agave Cocuy Trelease, la cual es reconocida por sus propiedades medicinales y por el delicioso sabor, además de ser considerado patrimonio regional cultural.