Repsol, la multinacional energética y petroquímica española, registró bajas en sus ingresos netos de un 39% durante el primer trimestre de 2016 debido a la penalización por los costes de reestructuración que solo fueron compensados por la venta de activos en Perú y Ecuador; aun así pudo reducir su deuda neta en 269 millones de euros, dejándola en los 11.709 millones, según reseña el diario El Mundo.
La petrolera obtuvo ganancias valoradas en 639 millones de euros, mientras que durante el mismo periodo de 2015 fueron de 1.053 millones, de acuerdo con un comunicado emitido por la empresa.
Los beneficios que tuvo entre los meses de mayo y julio fueron de 205 millones, un 29,8% menos que el año anterior, mientras que el excedente bruto por explotación llegó a los 1.027 millones de euros en contraste a los 1.421 que logró en 2015, pese a que esperaban que el resultado superará los 341 millones.

Desde Repsol consideran que esta reducción se debe principalmente a los costes de reestructuración de su personal, al margen diferencial en las tasas de cambio y al descenso del precio de materias primas. En 2015 la compañía restó a su capital humano 1500 puestos de trabajo de una plantilla de 25.000 en todo el mundo, para lo cual destinó 346 millones de euros.
Pese a la reducción de personal, la compañía recibió 335 millones de dólares de parte de la compañía chilena Abastible, que adquirió en abril sus actividades de gas licuado de petróleo en Perú y Ecuador, cifra a la que se sumaría la venta de sus labores eólicas en Reino Unido.
Latinoamérica fue de suma importancia para la petrolera debido a que le generó ingresos de 63 millones de euros por las actividades de producción (Upstream), que en 2015 le habría generado pérdidas de 230 millones. La producción de la compañía aumento un 60% en la región, en especial en los centros petrolíferos de Cardón IV en Venezuela y Sapinhoa en Brasil.
