Externalizar actividades, funciones y servicios aporta muchas ventajas tanto para las grandes como para las pequeñas empresas, debido a que mejora la rentabilidad, la competitividad, reduce costes y permite enfocar todos los esfuerzos al negocio, según reseña el diario ABC.
Eric Mass, director de la división de optimización de compras y operaciones de la consultora Ayming, aseguró que “Distribución, transporte, ventas, Recursos Humanos, informática… son los habituales. En los últimos años también se externalizan funciones de mayor valor añadido como son la logística, procesos auxiliares de la industria, servicios de atención al cliente y la tendencia es que crezca aún más”.
El experto manifestó que hay procesos que no pueden externalizarse, como aquellos que pongan de manifestó las estrategias que los hacen únicos en el mercado o que tengan un impacto directo en el negocio.

Emilio Gómez, por su parte, profesor de gestión de operaciones y de proyectos de la Escuela de Organización Industrial (EOI) y director IMPConsultores, manifestó que existen empresas que temen acudir a este tipo de prácticas debido a que creen que podrían “perder poder, control e información”, pero a su juicio resulta “una oportunidad para la pyme y una herramienta útil para el crecimiento de la empresa”.
Adecco realizó un estudio sobre la tercerización en el que demuestra que 7 de cada 10 organizaciones consideran que la contratación de servicios externos aumentará progresivamente. Entre los sectores que más implementan este tipo de servicios figuran el farmacéutico, el de alimentación, tecnologías e información y el de comunicaciones.
De llegar a contratarse este tipo de servicios, las organizaciones deben acordar el tipo y el nivel del servicio, su respectivo seguimiento y las penalizaciones en el caso de que no se cumpla. Las empresas deben evaluar bien que ocupación se asignará al outsourcing y que este sea un verdadero especialista en esa actividad.
