América Latina y países como Brasil, Venezuela, Argentina y Colombia han logrado identificar que las prácticas comunitarias organizadas mejoran el estatus de las empresas, gracias a su labor y alcance, y sobre todo influencia activa dentro de la sociedad. Asimismo, defienden que la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es un elemento útil y eficaz para mejorar notablemente el modelo productivo de una corporación, debido a que une los criterios de eficiencia y sostenibilidad, junto a los valores de diversidad, igualdad de oportunidades y respeto.
Banesco, DIRECTV, Empresas Polar, AVON, entre otras reconocidas compañías en Venezuela y el mundo, comparten la primicia de que la RSE es una necesidad de la sociedad y de la propia empresa. Varios estudios demuestran que las compañías que avanzan y progresan en sus políticas de acción social obtienen más productividad, lo que repercute directamente en los resultados.

Entre los beneficios que destacan para las empresas, están:
- Mejor capacidad de contratación y permanencia de los empleados: los empleados se sienten motivados y a gusto con dicha empresa, estimulándolos para valorar su empleo.
- Mayor lealtad del consumidor: los consumidores admiran las empresas que valoran a sus empleados y desarrollan proyectos sociales. Por ello la RSE es un factor que garantiza la fidelidad del consumidor.
- Valoración de la imagen y de la marca: las prácticas de la responsabilidad social agregan valor a los negocios de la empresa, la cual puede valerse ese potencial diferenciador para sus estrategias de negocios.
- Sostenibilidad del negocio a largo plazo: Las prácticas socialmente responsables disminuyen las contingencias de la empresa y permiten su control, reduciendo el riesgo del negocio como un todo.
