Argelia es un país africano caracterizado por tener un sistema patriarcal donde la política está reservada para los hombres, siendo esto para la mujer un obstáculo que no solo la subestima intelectualmente sino que la aísla completamente del mundo de la política.
Es por esto que para resolver el problema, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo –PNUD- trabaja desde el 2015 con el Ministerio del Interior y Gobierno Local de Argelia, para reforzar las capacidades y los conocimientos de las mujeres electas en temas de democracia participativa, el trabajo con la sociedad civil y métodos de gestión de servicios públicos.
Todo esto con el objetivo de fortalecer la participación femenina en instituciones políticas y gubernamentales y así involucrarlas activamente en el proceso de toma de decisiones. Este proyecto no se centra únicamente en las mujeres electas a nivel local, sino también a las mujeres diputadas recién electas, luego de que en el año 2012 se haya puesto en marcha un marco jurídico que concedió a las mujeres el 30% de representación en las asambleas.
El proyecto, financiado por Noruega, Canadá y los Países Bajos, se extenderá a otras 5 provincias del país. Más allá del aumento del número de representantes del Parlamento (con 31% de mujeres en la Asamblea Nacional, Argelia ocupa el puesto 26° a nivel mundial y el primer lugar en el mundo árabe), el programa busca apoyar el papel y el impacto de las representantes electas para sensibilizar sobre cuestiones de género a nivel parlamentario, aumentar la influencia de las mujeres en el programa político y garantizar un impacto sobre la legislación y el derecho de las féminas.
Nota cortesía de la Fundación “A Favor de la Mujer”, dirigida por Mariana Flores Melo
