
Pacari, así se llama la empresa fundada por Santiago Peralta, el ecuatoriano que vende más de tres millones de barras de chocolate al año, en al menos 43 países.
Todo comenzó en la provincia costera de Ecuador, Esmeraldas, donde armaban en sus cultivos de cacao una especie de camas con productos que se biodegradan: cáscaras, frutas, hojas.
“No era religioso pero parecía religioso”, recuerda Ivanna Zauzich, periodista gastronómica radicada en Quito. “Los agricultores le preguntaban: ‘Don Santiago, ¿entonces cómo hago para que el cacao coja mejor el tono del banano del zona?”.
Lo que sucedía era que la manera en que promovían el cultivo del cacao, estaba centrado en el cuidado de la tierra, lo que a su vez le proporcionaba un sabor muy diferente a las barras de chocolate, haciendo que fuera el primer producto de Pacari en ganar un premio internacional en 2012.
Hoy en día, ya cuenta con 205 premios los que ha ganado esta empresa fabricadora de chocolate, entre ellos el premio International Chocolate Awards, sin embargo, Peralta aún no se siente satisfecho al saber que los mejores chocolates del mundo no sean todos latinoamericanos.