Por Henry Camino.- Cuando un nuevo aparato electrónico llega a casa suele pasar que el equipo viejo acabe relegado a un cajón de casa durante mucho tiempo, práctica absolutamente normal que en realidad es perjudicial tanto para el medio ambiente como para nuestra salud.
Esto debido a que las baterías de los móviles, por ejemplo, tienen elementos muy contaminantes que no es recomendable exponer a la salud, especialmente si la batería se rompe.
Toxicidad similar tienen el níquel, cadmio, coltán, arsénico, zinc y berilio materiales todos que se encuentran en los teléfonos móviles actuales.
Es por ello que es necesario conocer las últimas alternativas y opciones que existen en el mercado para aprovechar al máximo elementos como estos cuando ya dejemos de usarlo, practicando de una manera útil y ecológica una especie de “reciclaje tecnológico”.
- donarlos a alguna organización sin fines de lucro
Si tu móvil aún funciona, pero no te sirve, va lento o se ha quedado obsoleto, puedes contactar alguna organización solidaria que sepa qué hacer con ellos. Quizá lo pueden aprovechar para personas que no tengan los medios para comprarse un móvil.
- Venderlos en el mercado de segunda mano
Si el aparato todavía está en funcionamiento, quizás puedes sacarte algo de dinero vendiéndolos por medios de plataformas como Ebay o llevándolos directamente a alguna tienda que proponga la compra de móviles de segunda mano tipo Cash Converters.
- Busca en tu ciudad un punto limpio para dejar móviles
Esta práctica ya es común en España, donde existen muchos ayuntamientos que están concienciados con el reciclaje de móviles y han habilitado unos puntos limpios para que los ciudadanos puedan dejar sus residuos electrónicos.
¿Que esperar entonces? Recupera todos tus móviles nuevos, los de tus hijos y cualquier tipo de aparato electrónico y elige la opción de reciclaje o reutilizado que más te convenga.