
Juan Pablo Pozo, presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador, se refirió al despliegue de seguridad y del escenario de transparencia que han reinado en el proceso de elecciones presidenciales y legislativas que celebra la nación, según reseña el portal de Globovisión.
De acuerdo con un informe emitido por el funcionario del Órgano electoral, la jornada que ha contado con la supervisión de al menos 300 observadores internacionales fue calificada de moral, al tiempo en que expresó que 21% de las juntas activadas fueron monitoreadas por estos garantes que fueron enviados al país suramericano por la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Asociación Mundial de Organismos Electorales (A-WEB), la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore).
«El mundo ha puesto los ojos en este proceso electoral ecuatoriano», dijo el titular del CNE.
Pozo aseguró en cuanto a una serie de denuncias que tuvieron lugar en algunos centros electorales debido a la aparición de papeletas previamente marcadas, el «CNE sigue unos protocolos para solucionar este tipo de situaciones y que no influyan en los resultados».
El presidente del CNE aseguró que 12.816.698 ciudadanos fueron convocados a participar en las elecciones y que de ellos, 378.292 fueron facultados para votar en el exterior. Para el proceso, fueron activadas un total de 40.144 juntas de votación.
Pozo comentó que alrededor de 33.769 policías y 49.854 militares, fueron desplegados para garantizar la seguridad tanto del proceso, como del material electoral y de los electores.
El funcionario afirmó que a dos horas de culminar la jornada en todos los centros electorales, la afluencia de votantes se ubicaba en 69,58% del total del registro.
El titular del CNE aseguró que una vez clausuraran todos los colegios electorales previstos para las 5 de la tarde, arrancaría el proceso de escrutinio.