
Las políticas migratorias impulsadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, son rechazadas por casi dos tercios de la población, los encuestados consideran que la administración de la Casa Blanca en vez de aprobar masivas deportaciones debería optar por brindarle estatus legales a los indocumentados, según reseña el portal de Globovisión.
De acuerdo con el sondeo realizado por CNN, seis de cada diez estadounidenses manifestaron estar preocupados por las reiteradas reformas migratorias que ha intentado ejecutar el mandatario norteamericano.
60% de los encuestados afirmó que Trump debe tomar en cuenta los casos de aquellos extranjeros que forman parte de la fuerza laboral del país y crear un plan que les permita pasar a ser residentes legales, por su parte 26% expresó que el Gobierno tiene que centrarse es detener el cruce ilegal en las fronteras, mientras que solo 13% cree que las deportaciones son la única salida al problema.
90% de los entrevistados opinó que el Estado debe considerar a quienes tienen trabajo, hablan inglés y pagan impuestos.
Donald Trump enfrentó una segunda derrota migratoria luego de que su veto fuera suspendido por un juzgado de Hawai, la medida fue tomada por el magistrado Derrick K. Watson, quien la calificó de discriminatoria y se fundamentó en que viola la primera enmienda de la Constitución de Estados Unidos, donde se garantiza la libertad de religión, la segunda donde se determina que las empresas puede contratar a profesionales calificados y en tercer lugar por arremeter contra la industria turística de Hawái.
La iniciativa del mandatario persigue que los ciudadanos originarios de 6 países mayoritariamente musulmanes (Siria, Libia, Irán, Sudán, Yemen, y Somalia). Al respecto, el magnate había asegurado que «Vamos a pelear contra este terrible fallo, vamos a llegar hasta el Tribunal Supremo, vamos a ganar y vamos a mantener seguros a nuestro país y a nuestros ciudadanos».
