Las nuevas generaciones poseen hábitos diferentes en relación a sus antecesores, acoplándose vertiginosamente al desarrollo tecnológico que los hace absolutamente diferentes a los prototipos hasta ahora conocidos.
Por esta razón hay que apuntar que no corresponde a ellos adaptarse al mundo, sino todo lo contrario, es el mundo el que tiene que adaptarse a ellos. Asumir que se está en presencia de un nuevo liderazgo.
Esta generación incipiente está permanentemente en línea y a través de ese medio pretende resolver todos los asuntos y abordar todos los problemas que se le presenten.
Sus rasgos esenciales están caracterizados por una absoluta desconfianza, pues los millennials tienden a constatar toda la información que reciben en internet, como medio para estimar si es verdad, no se sienten satisfechos con la política y la religión y no les es fácil encontrar un trabajo que les brinde independencia.
Pero no solamente estas actitudes los definen, en la lista también se destacan:
- Su capacidad de ser multitasking: tienen la capacidad de llevar a cabo varias tareas al mismo tiempo y, de paso, lo hacen con habilidad.
- Aprecian sobremanera la calidad de los productos y su desempeño: para ellos el buen servicio es fundamental. Eso sí, aspiran al servicio directo y personalizado que responda a sus necesidades personales y profesionales.
- No se apegan a los empleos: quieren siempre buscar algo nuevo. Su currículo circula en las redes permanentemente.
- Quieren que la innovación sea una constante en sus trabajos, la disfrutan y la ansían. La procuran. Buscan el reconocimiento.
En este sentido se cree que para 2020, los jóvenes que conforman esta generación abarcarán el 50 por ciento del mercado laboral. Es decir, es algo que está a la vuelta de la esquina.