Un “influencer” no es más que una persona que mueve masas a través de las redes sociales y que además tiene cierto poder sobre ellas.
Hay quienes se han ganado a pulso un jugoso número de seguidores y los tan anhelados “me gusta”, que lo posicionan en la cima de la fama digital; pero hay quienes lo hacen por medio de engaños.
Muchas empresas depositan sus esperanzas en este tipo de personas, por la inmediatez con la que logran darse a conocer, sin tomar en cuenta que muchas veces pueden ser víctimas de un fraude.
La importancia de los influencers en las campañas de marketing digital resulta cada vez mayor. IAB Spain, la asociación española de publicidad, marketing y comunicación digital, señala que el 75% de las empresas admiten haber recurrido al menos en alguna ocasión a los servicios de esa figura para promocionar su negocio.
En tal sentido, te brindamos una serie de datos para que des con el “influencer” adecuado.
El influencer real es un experto en el sector en el que trabaja, domina las redes y el marketing digital y tiene conocimientos suficientes en fotografía y vídeo para elaborar contenidos multimedia.
“Ser un influencer no consiste en ir, por ejemplo, a un hotel, divertirse y hacerse una foto que se difundirá en las redes sociales. Es necesario cuidar y editar las fotografías, preparar el tema y hacer un trabajo intenso de difusión en redes sociales”, señala Rafaela Almeida, autora de Influencers: La nueva tendencia del marketing online
José Pablo García, director académico del máster en Social Media Influencer, Professional Blogger and Videoblogger, concuerda con que la primera pista para diferenciar a un profesional de un farsante es la formación. “El número de seguidores en Instagram no determina la capacidad de influencia de un prescriptor”, dice este especialista.