
Nikki Haley, embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, pidió al Gobierno venezolano tratar la situación de derechos humanos en Venezuela o de lo contrario renunciar al puesto que ocupa en el Consejo de la ONU de Ginebra, según reseña el portal de Globovisión.
La diplomática aseguró que «Si Venezuela no puede abordar las violaciones de DDHH en el país, debería renunciar voluntariamente a su lugar en el Consejo de Derechos Humanos hasta que ponga orden en su casa«, porque a su juicio, «formar parte de este Consejo es un privilegio y un país que viola derechos humanos no debería estar autorizado a tener un sitio en la mesa«.
Durante su palpitación en la sesión inaugural de la 35 sesión del Consejo de Derechos Humanos (CDH) de la organización, cuestionó que la ONU «nunca haya examinado una resolución sobre Venezuela, aunque en marzo adoptó cinco resoluciones parciales contra un solo país, Israel».
Estados Unidos e Israel, su principal alidado, han denunciado en reiteradas oportunidades la «agenda parcial» del Consejo.
Zeid Ra’ad Al Hussein, Alto Comisario de la ONU de Derechos Humanos, afirmó que «la crisis creciente de los derechos humanos» en el país suramericano «subraya la necesidad cada vez más urgente de analizar, de tener un análisis imparcial y una ayuda rápida».
Al respecto, Jorge Valero, embajador de Venezuela ante la ONU en Ginebra, aseguró que la administración de la Casa Blanca está “detrás de la desestabilización y violencia» que enfrenta Venezuela, al tiempo en que expresó que el gobierno de Nicolás Maduro no se doblegará ante los “afanes de dominación» de la nación norteamericana.
El diplomático aseveró que “ha sido patética la intervención de la embajadora del imperio (…) ha quedado en evidencia, de manera clara e innegable, quien está detrás de la desestabilización y la violencia criminal en Venezuela».