
Sebastián Jasminoy, CEO de la empresa Fluvy, manifestó que entre los principales errores en los que incurren las marcas figuran: el no conocer a plenitud el trabajo de un influenciador y el hecho de no usar las plataformas tecnológicas adecuadas debido a que estas herramientas y la data permiten proyectar los resultados que se puedan alcanzar al momento de impulsar este tipo de estrategias de marketing, según reseña el diario La Nación.
Conocer a plenitud la labor de un influencer garantiza que se puedan identificar los influenciadores adecuados para el tipo de campaña, así como también, planificar la misma, medir su efectividad y optimizar los resultados.
A su juicio, la principal diferencia que existe entre el impacto que genera una gigantografía y una estrategia de influencers en redes sociales es la medición; en la actualidad, se puede medir el antes, durante y post de una campaña, así como también, la preferencia de estas celebridades, de acuerdo con un estudio de Nielsen, las audiencias han confirmado que confían más en los influenciadores que en las marcas y que en Estados Unidos, 74% de las personas accede a las redes sociales antes de decidir sobre alguna compra.
Jasminoy también manifestó que se han dedicado a crear esta nueva industria de influencer marketing y que han trabajado en su categorización: celebridades, profesionales y ciudadanos, de hecho, a su criterio, para que una campaña sea ideal debe incluir los 3 tipos de influencers: el profesional, quien tiene la labor de crear los contenidos, por ejemplo un experto en pizzas; celebridades de gran trayectoria y alcance, como: actores y músicos para que impulsen esos contenidos entre la audiencia; y los ciudadanos, que son aquellos que interactúan con el material y crean las conversaciones en las redes sociales.
