Un gerente es el individuo encargado de guiar a un equipo de trabajo hacia el cumplimiento de los objetivos de la empresa. Su labor es muy importante, pues de la calidad de su gestión depende que exista cohesión entre los colaboradores y que la organización pueda alcanzar su máximo nivel de productividad.
Éstas son algunas de las competencias más importantes que un profesional que se desempeña en la alta gerencia debe poseer:
Pensamiento crítico: En cualquier empresa surgen problemas, ya sea como un evento aislado o como parte de un mal funcionamiento en el sistema, por lo que el gerente debe ser capaz de resolverlos, analizando antes la situación a fondo para comprender sus causas y efectos.
Comunicación: Debe lograr que todos sus colaboradores tengan claras sus tareas y contribuir con el cumplimiento de los objetivos de la empresa.

Iniciativa: Debe saber reconocer las buenas oportunidades de negocio y estar dispuesto a asumir riesgos para llevar a la empresa por un buen camino. En muchas ocasiones deberá asumir la iniciativa, aunque esto implique tomar decisiones difíciles.
Capacidad de planificar: Debe ser capaz de organizar actividades de forma efectiva, establecer plazos realistas y delegar labores en las que se tome en cuenta las capacidades de sus colaboradores.
Trabajo en equipo: No se debe limitar únicamente a delegar, sino que tiene que involucrarse y participar activamente en las labores necesarias para alcanzar las metas de la empresa.
Liderazgo: El éxito de una empresa se sostiene en gran medida por el desempeño de sus líderes. Estos son capaces de motivar a sus colaboradores, contribuir a su desarrollo profesional y potenciar al máximo su rendimiento.
