La necesidad de esta modalidad de negocio ha crecido de forma exponencial tras el arranque del periodo de la cuarentena. Con el COVID-19 acechando la vida de los habitantes del mundo, los venezolanos han tomado la decisión -de manera empírica- por evitar ir a la calle a ciertos lugares y los establecimientos de comida, y éstos aprovecharon para darle a la gente una solución factible para los venezolanos.

Los servicios «delivery» son una solución para los locales comerciales. El llamado a evitar congregaciones en sitios cerrados iba a generar que los restaurantes se quedasen sin clientela, siendo un golpe a sus finanzas. La «ruta de escape» han sido los servicios de reparto de bienes a domicilio.
La cuarentena que se maneja en estos momentos, ha hecho que el grado de supervivencia del serr humano, en el mundo del delivery aumentaron en más del 50% según datos emitidos por Google y Venezuela no ha sido una excepción.

Empresarios emprendedores han tenido la fuerza de voluntad para luchar y mantenerse en pie creando un sistema que, con total probabilidad, se fortalece en el país después del confinamiento. Como suele ocurrir después de salir de una crisis, la sociedad se ha reinventado a través de nuevos métodos que aligeran la carga de actividades de la vida diaria.
Durante estas fechas, se dejan ver en las calles a repartidores de comida a gente que, a lo mejor, no puede salir o para simplificar la vida a los hogares. Sin lugar a dudas, esto es una evolución en la prestación de bienes y servicios en todo el el país. Mientras tanto, las empresas tienen la tarea de cumplir las normas que nos indica la OMS.