
Todo lo que podríamos entender como fracasos, en realidad, son errores de los que extraemos lecciones que pueden ser un arma poderosa en el arsenal empresarial de cualquier emprendedor.
“No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una lámpara” Thomas Edison.
Socios e inversores
El elegir a socios e inversores con la misma visión y compromiso a largo plazo te allanará el camino. Por lo que debe estar basada en criterios específicos a tus necesidades a corto y largo plazo. Se mueren más empresas por desavenencias con socios e inversores que por falta de capital.
Contar con un buen Consejo
El criterio de selección de los consejeros debe considerar su reputación y capacidad de atraer a tu proyecto inversores, partners y clientes. Cuanto más internacional sea tu consejo, mejor. Tu consejo debe ser un equipo de profesionales proactivos y comprometidos con la aportación de valor recurrente a tu empresa.
Datos financieros
Procura medir todo lo medible: tus decisiones deben ser tomadas en base a datos. El dinero es la gasolina de tu negocio. Contrólalo de cerca, si es posible, a diario. Muchas buenas ideas y empresas se quedan en el camino por falta de combustible.
Cuida a tu equipo
La obstinación natural de algunos emprendedores puede llevarles a desatender o a quemar a su equipo. Las personas que confiaron y apostaron por tu proyecto deben ser cuidadas. Si alguien, especialmente en un puesto clave, abandona la empresa por esta razón, notarás las consecuencias directamente en tu negocio. Ya sabes: “Si quieres llegar rápido, ve solo. Pero si quieres llegar lejos, ve bien acompañado”.
Tu actitud importa
Todos los que hayamos creado una empresa, sabemos que la vida del emprendedor es una auténtica montaña rusa. Desistir en los momentos bajos o sentir que ya lo tienes todo en los altos, son amigos del fracaso. Celebra los éxitos, corrige los errores rápidamente, aprende de ambos y persiste en tu foco.
Como bien decía Nelson Mandela: “Nunca pierdo: o gano o aprendo”.
Con información de Emprendedores News