
El mejor momento para emprender está sucediendo. El acceso al conocimiento es cada vez más fácil y la economía mundial ha visto cómo ideas innovadoras han escalado a tal velocidad que, casi de la noche a la mañana en comparación con otras épocas están brillando en los listados de las empresas más grandes del mundo.
En simultáneo se dispara el interés de quienes le apuestan a invertir con su capital para que estas prometedoras propuestas, aunque exista la posibilidad de que fracasen, puedan despegar.
El dinámico ecosistema del emprendimiento visiona un año en el que el uso de tecnologías emergentes seguirá teniendo un rol protagónico para innovar.
La aparición de la cuarta revolución industrial, que definitivamente está transformando la economía mundial, los trabajos y la sociedad misma por medio de sofisticadas tecnologías y procesos, no se trata de un tema del futuro; es un asunto del presente.