Juntos somos más, emprender es re-aprender.
Se dice que, en los últimos diez años, la manera de ajustarse al dinero ha cambiado, “Proyecta y se te dará”, decían por ahí los psicólogos empresariales, sin embargo para nadie es un secreto que desde hace más de una década los negocios tienen nueva cara: el emprendimiento.
Quizás venga de oriente esta idea de ejercer desde tu espacio y producir, o capaz venga de occidente aquella otra de no seguir los pasos establecidos e innovar; sea cual sea la rama a elegir si te reconoces en algunas de las categorías que vamos a explorar, defínete como un emprendedor.
- Donde no hay retos no me sumo: sin objetivos claros nadie se arriesga a nada. No es el caso de los que son llevados por una fuerza interna hacia “el cuarto oscuro”, donde nada es predecible ni definido. Encontrar esto en cada eslabón de los proyectos planteados para la vida es vital en la meta emprendedora.
- Solo no hago nada, si son muchos nos irá mejor: el espíritu emprendedor también sitúa su potencial y reconoce el de los demás. Integrar y valorar el de cada uno es fundamental a la hora de promover las ideas. Reconociendo sobre todas las cosas que mientras somos más nos irá mejor.
- Buena actitud y optimismo: “Si bien el emprendimiento social muchas veces parte de la frustración y el inconformismo de algunos miembros de la sociedad, también lo es el optimismo basado en la creencia de que el mercado puede generar cambios positivos«. Es por eso que un emprendedor social ve el vaso medio lleno; sabe que con esfuerzo y creatividad pueden solucionarse los problemas.
Asumir, innovar y crecer son quizás los tres ingredientes que se han reconocido a través de la última década por las empresas más prestigiosas de todo el mundo. Así lo afirma David Bornstein: “Los emprendedores sociales parten de la confianza en sus competencias y sacan a luz los recursos de las comunidades en las que prestan servicios”.
Si no te has unido a algo hasta ahora es el momento de mirar hacia ti y proyectarlo. Los caminos que no se recorren conscientemente se olvidan fácilmente y si ya has trazado algo, recuerda lo que decía Steve Jobs, uno de los grandes en este tema “une los puntos que ya trasaste mirando hacia atrás”.
