
En varios sentidos las empresas pueden llegar a confundir lo que es la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) con lo que se conoce como Acción Social. Por un lado, la RSE comprende diferentes aspectos que son necesarios para lograr una producción efectiva, además de contener ciertos estándares que cumplan al menos con las mínimas exigencias legales. Cuando esto no se comprende, puede conducir a una gran pérdida de dinero y tiempo para la empresa que al final no cumpliría con las necesidades.
Uno de los aspectos necesarios que mencionamos anteriormente para llevar a cabo una buena acción de Responsabilidad Social es la comprensión de lo que el beneficiado necesita, es decir, el proyecto que se piensa beneficiar consiste en el cuidado del medio ambiente, la empresa se encargaría ayudar directamente a las necesidades del proyecto, por ejemplo: fondos para la compra de contenedores de basura.
La idea concreta de la RSE es beneficiar un proyecto social que funcione como una estrategia de rendimientos a futuro para la propia empresa que está ayudando.
Por otro lado, está la conocida Acción Social, la cual se diferencia de la Responsabilidad Social en un aspecto bastante notable. En términos sencillos, la acción social consiste en el regalo o donación, principalmente de dinero, a algún proyecto o beneficencia sólo por cumplir con la lista de RSE del año, como un simple acto de política empresarial. A la larga, por muy benefactora que sea la acción social que se haya llevado a cabo, esta no beneficiará de gran manera a la empresa, cosa que si tiene bien claro la RSE.
Un ejemplo claro de Responsabilidad Social Empresarial se lo debemos a uno de los programas más exitosos que hay en Venezuela, este se debe a la empresa de automóviles Chrysler, la cual consiste en la ayuda y el beneficio de mejorar el ambiente para las personas y las sociedades. Dentro de las actividades más destacadas que llevan a cabo podemos mencionar: medidas para reducir el consumo de energía eléctrica, reciclaje de papel en diferentes oficinas, reciclaje de solventes, recirculación del agua, entre otros.