
Asia es una de las economías más pujantes del planeta, pero no está exenta de fenómenos globales. Corea del Sur reclama a Samsung por el Galaxy Note 7, debido a que los problemas con el dispositivo no sólo se traducen en pérdidas para la compañía sino para todo el país.
Indicadores recientes señalan que el PIB del Corea del Sur se resiente por el Galaxy Note 7. Las estadísticas recientes revelan que el crecimiento de este país asiático se ralentizó durante el tercer semestre de 2016.
Economistas no dudan en afirmar que esta tasa decrecimiento en Corea del Sur debe revertirse lo antes posible; parte de ello depende de las decisiones que adopte Samsung en relación con el Galaxy Note 7.
Pérdidas diversas se registran no sólo por los problemas inherentes al Galaxy Note 7; el Banco de Corea del Sur reporta que ha habido una caída general en la venta de teléfonos celulares inteligentes y otros dispositivos, especialmente los de Samsung, debido a la poca confianza que ahora inspira la compañía.
Samsung sacó recientemente del mercado unos 2,5 millones de teléfonos celulares inteligentes por problemas en sus baterías. En el caso del Galaxy Note 7, el aparato es capaz de encenderse en llamas por sí solo, debido al recalentamiento de su acumulador.
Galaxy Note 7 se ha convertido en un dolor de cabeza para Samsung. La baja en la reputación es aprovechada por Apple, que recientemente lanzó al mercado con todo éxito el iPhone 7.
Samsung prometió entregar una cuantiosa indemnización a los proveedores, quienes reportan pérdidas a escala global. Los clientes se resisten a cambios de aparato, pues quieren su dinero a toda costa.
Cifras recientes indican que Samsung deberá desembolsar a sus proveedores unos 265 millones de dólares en materia de compensación. Se estima que las pérdidas puedan ser mayores por los reembolsos directos a los clientes.