
Trabajadores de General Motors de Venezuela tomaron una de las plantas de repuestos de la ensambladora de vehículos ubicada en el estado Carabobo, desde donde exigieron se retome la producción de vehículos, según reseña el diario El Mundo.
Adán Tortolero, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la General Motors (Sintrageneral), aseguró que hasta tanto no se reinicie el ensamblaje de vehículos, que ha estado paralizado durante todo el año, la toma de las instalaciones continuará de manera permanente.
El secretario también denunció que la trasnacional ha simplificado la producción vendiendo los repuestos necesarios para el ensamblaje, medida con la que a su juicio afecta directamente la económica nacional y registran mayores ganancias.
“El objetivo de la General Motors es ensamblar vehículos, y en lo que va de año no se ha ensamblado ni una unidad. Todo el material que llega para ensamblar vehículos lo venden como piezas de repuesto”, expresó.
Tortolero anunció que la semana pasada, uno de los concesionarios de General Motors, facturó 40 motores. “Por ahí estamos dejando de producir 40 carros, pero para ellos es más beneficioso vender por partes y no fabricar”, manifestó.
El dirigente comentó que solicitaron el respaldo de la Defensoría del Pueblo, la Superintendencia de Precios Justos (Sundde) y Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) y un acompañamiento hasta que las operación dentro de la planta no sean retomadas.
“El presidente Nicolás Maduro dijo que planta parada, planta que debe ser tomada por sus trabajadores para garantizar la producción. Haremos que la empresa arranque a ensamblar los vehículos que necesita el pueblo en general”, indicó.
El Secretario de Trabajadores de la General Motors aseguró además que unos 2.400 empleados de esa ensambladora se han visto afectados debido a la situación por la que atraviesa esa planta, los trabajadores han dejado de percibir sus beneficios contractuales.
