La estatal brasileña Petrobras anunció que reducirá sus inversiones en 25% hasta 2019, de acuerdo con sus últimas previsiones, según reseña el diario El Mundo.
Entre 2017 y 2021, las inversiones de la petrolera aumentarán a 74.100 millones de dólares, de ese total, 82% será destinado al área de exploración y extracción de crudo, 17% al refino y 1% al resto de las operaciones.
Debido a la actual caída del precio del crudo y el escalando corrupción que tuvo lugar en la estatal, la entidad atraviesa por una crisis financiera por endeudamiento. Ante este escenario, disminuirá sus inversiones y, de hecho, aumentará su plan de venta de activos con los que pretende lucrarse con al menos 19.500 millones de dólares, durante 2015 y 2016 la empresa tenía previsto hacerse 15.100 millones de dólares por esta misma medida.
Entre las actividades de las cuales pretende deshacerse Petrobras figuran:
- La producción de biocombustibles
- La distribución de gas licuado(GLP)
- La de producción de fertilizantes
- Sus participaciones en petroquímica, aunque mantendrá sus «competencias tecnológicas en áreas con potencial de desarrollo».
La estatal piensa en reestructurar su sector de energía termoeléctrica y aumentar su posicionamiento en el negocio de lubricantes y dehidrocarburos.
Desde la empresa estiman que la reducción en cuanto a inversiones tendrá un “gran impacto” en lo que respecta a sus metas operacionales, debido a que estos fondos se destinarán principalmente a la producción de crudo.
También disminuirán sus gastos operacionales en 18% hasta 2021, hasta alcanzar los 126.000 millones de dólares durante los próximos 5 años.
Con estas medidas la estatal, no tendrá que recurrir a financiamientos adicionales hasta 2021 y podrán reducir su endeudamiento que, en 2015, representó 5,3 veces el valor de sus beneficios brutos de explotación (Ebitda) y con el que pasaría a 2,5 veces en 2018.