
La riqueza propia de una nación como Venezuela le permite ser fuente sencilla y económica en cuanto a materias primas para empresas e industrias manufactureras se refiere, todo al punto de que resulta mucho más fácil crear nuevos productos usando recursos vírgenes que hacerlo usando material reutilizable. De hecho, tanto es así que hablar de reciclaje en el país es hablar de una opción difícil y nada rentable.
Por supuesto, la situación ha hecho que el primer afectado sea el medio ambiente ya que en Venezuela se genera una cantidad enorme de basura, mucha de ella orgánica sí, pero mucha de ella también compuesta por elementos que, fácilmente, pudieran ser reciclados. Henry Camino, director de Fospuca, así lo hace saber en una nota en su portal web oficial, explicando que, a pesar de que la gente ha venido tomando consciencia del asunto, es muchísimo el trabajo que todavía hay por delante.
Fospuca, dice Henry Camino, está en eso (tiene programada la construcción de una gran planta de reciclaje) ya que se trata de una empresa que tiene más de 35 años siendo líder en todo lo concerniente a la limpieza urbana, y que se ha tomado su labor de manejar la recolección y disposición de desechos sólidos muy en serio en cada uno de los lugares donde presta servicios, siempre con responsabilidad y voluntad de ayudar con desarrollo sustentable de la sociedad.
La alta calificación del personal de Fospuca, así como el uso de avanzadas tecnologías para cumplir con sus tareas, han hecho que la empresa sea reconocida a nivel nacional y forme parte del imaginario colectivo del país, amén del hecho de que sus políticas de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) siempre han sido fundamentales a la hora de contribuir con el cuidado del medio ambiente.
