
Una de las actividades que más y mejor contribuye a la salud y la sustentabilidad del medio ambiente es el reciclaje. Eso es un hecho irrefutable, tan simple y real como lo es la premisa de que ponerla en práctica es una tarea sumamente sencilla. Vamos, que estamos hablando de cotidianidades tan básicas como dividir la basura o desecharla en un lugar apropiado donde sabemos se le dará buen uso.
Henry Camino, director de Fospuca, lo ve así en una reciente publicación en su portal oficial: ¡Reciclar es fácil, económico y altamente positivo para la naturaleza! Todo depende de empezar a crear el hábito y vivir con él, lo suficiente como para hacer cada quien su parte y contribuir como un todo a una sociedad más limpia.
¿Por dónde se puede comenzar? Por ejemplo, con las botellas de agua… La generalidad indica que estos objetos están hechos de plástico PET, un material altamente reutilizable que, si nos ponemos creativos, puede ser reciclado muy fácilmente.
A continuación, Henry Camino nos muestra algunas de las cosas que se pueden hacer con plástico PET reutilizado:
- Nuevas Botellas
- Ropa (camisas, pantalones, etc.).
- Piezas de Ingeniería
Además, acá algunos factores inherentes al plástico PET y el reciclaje:
- Casi todas las botellas están hechas de este material, así casi todas son reciclables.
- Muchas de estas botellas son bio, pero no biodegradables. Ergo, están hechas a partir de recursos vegetales.
- Reciclar 6 botellas PET equivale a contrarrestar la contaminación de 10 minutos de CO2 del tubo de escape de un vehículo.
- Existen muchos entes encargados de recoger, clasificar y reciclar este tipo de material.
Lo importante de todo esto es simplemente saber que las botellas de plástico son tan simples de reciclar que no implica ningún esfuerzo adicional por parte de nosotros como sociedad para ponernos en marcha y activarnos en una unidad consciente que se disponga a atacar el problema de la contaminación haciendo de esta actividad un hábito.