Ejecutivos de empresas reconocidas pueden ganar en día lo que a un trabajador promedio le cuesta meses o años. Un referéndum recientemente realizado en Europa avala la desigualdad de salarios en Suiza, por lo que la discusión sobre el tema llegó a feliz término.
Suizos en edad para votar fueron convocados a las urnas con el propósito de que expresaran su apoyo o rechazo a la idea de colocar límites a las ganancias de estos altos ejecutivos. La mayoría apostó por mantener la libertad de las empresas para decidir sobre las remuneraciones de su personal, incluyendo los cargos de confianza y dirección.
Suiza, en contraposición, ha manifestado en varias oportunidades su desacuerdo con los bajos salarios de la clase trabajadora en general en comparación con los ingresos de los directivos, a través de actividades de calle y otras formas de protesta pacífica.
Electores de todos los estratos sociales acudieron en masa a las urnas. De acuerdo con los resultados oficiales, dos terceras partes de los consultados se manifestaron en contra de la posibilidad de imponer límites a los sueldos de los altos ejecutivos. Los suizos, sin embargo, esperan que las grandes corporaciones actúen a modo propio para buscar equilibrios y propiciar la justicia social, en tal sentido.
