Olio es una aplicación de software creada para que las comunidades puedan intercambiar o vender los excedentes que tengan en alimentos con el propósito de ayudar a reducir los desperdicios, según reseña BBC Mundo.
Tessa Cook y Saasha Celestial son las fundadoras de este sistema para terminales y tabletas que ya ha sido descargado unas 50.000 veces y que ha facilitado unas 250.000 transacciones. Hasta el momento la app solo opera en Reino Unido, donde según datos oficiales cada familia vota un equivalente a 1.000 dólares en comida al año, Sus creadoras esperan que la herramienta sea implementada en otros 33 países este año.
Tessa Cook, aseguró que «la idea de Olio salió del día que me iba de viaje a otro país y me encontré con que teníamos una cantidad de alimentos que no habíamos podido consumir, pero tampoco me animaba a tirar».

Hambre en el mundo
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que si se reduce en un 25% la comida desechada podrían ser alimentadas todas las personas desnutridas en el mundo. Este organismo de la ONU denunció en septiembre de 2013 que 1.300 millones de toneladas de alimentos son desperdiciados anualmente, el registró a su juicio es intolerable debido a que en la Tierra 870 millones de personas pasan hambre.
Robert van Otterdijk, responsable de agroindustria en la fAO, aseguró que la tecnología puede ser una herramienta clave para hacer frente al problema, pero que su éxito depende de cuánto estén dispuestos a cambiar su estilo de vida las personas.
Otras herramientas
Winnow es otra de las empresas en la actualidad opera en Europa y África para controlar el desperdicio de alimentos. Su directiva considera que los sectores de gastronomía y hostelería tienen gran responsabilidad debido a que desechan un equivalente a 80.000 millones de dólares al año.
David Jackson, desarrollador de Winnow, aseguró que de acuerdo con los datos del programa “entre el 10% y el 20% de toda la comida que se compra por las cocinas termina en la basura, lo que obviamente representa un gran costo. Los desechos de alimentos pueden costar tanto como las ganancias de las cocinas».
