Cuidar al ambiente se ha convertido en un estilo de vida que han adoptado muchas personas y esta premisa se ha extendido en el mundo de la construcción, originando que la arquitectura sostenible cada día gane más terreno, y ¿qué pasa con las industrias?, ¿también pueden convertirse en empresas sostenibles?, la respuesta es claramente que sí. Solo deben cambiar y mejorar sus hábitos, ideología y objetivos, los cuales tienen que estar enfocados a tener una Responsabilidad Social Empresarial enfocadas a ser solidarios con el medio ambiente.

Implementar algunas prácticas sostenibles, no solo favorecerá al ambiente sino también a la imagen corporativa, además reduce considerablemente los costos que se derivan de todas las actividades que se realizan diariamente. Esto conlleva una inversión tanto de tiempo como de dinero y es por eso que se aconseja que cada empresa vaya a su propio ritmo y adopte las medidas que crea oportuna para convertirse en poco tiempo en una empresa sostenible.
Existen un sinfín de recomendaciones para que una empresa ya sea pequeña, mediana o grande, ponga en práctica la sostenibilidad dentro de sus instalaciones, aquí te mencionamos algunas de ellas:
1.- Crear una conciencia ecológica: Esto se logra implementando talleres, conversatorios y charlas sobre la importancia y beneficios que le aporta al ambiente las prácticas ecológicas.
2.- Facilitar un lugar para estacionar las bicicletas: Las bicicletas son un medio de transporte ecológico, que no solo beneficia la salud ambiental sino también el bienestar de los empleados. Por eso es importante que se establezca una zona en las empresas donde los trabajadores puedan parquear sus bicicletas de manera segura.

3.- Reducir el consumo eléctrico: Es muy usual que luego de terminar la jornada laboral, las oficinas se queden con las luces encendidas, esto además de ayudar al calentamiento global, genera un cargo económico para la empresa. Para evitar que a los empleados se les olviden apagar la luz antes de salir de la oficina, coloca algunos mensajes cerca de los interruptores, en las puertas y escritorios.
4.- Poner atención a los equipos electrónicos: Durante las actividades laborales es indispensable el uso de equipos electrónicos como computadoras, impresoras, máquinas de fax y fotocopiadoras, que generan un gran consumo de energía, aun cuando se encuentran apagadas pero permanecen enchufadas, lo que se traduce en un aumento en la facturación y en calentamiento del planeta.
5.- Realizar actividades solidarias: Incluir la Responsabilidad Social Empresarial en la agenda de trabajo, resulta muy beneficiosa para crear conciencia ecológica. Incorpora actividades sociales o programas ambientales en donde los trabajadores puedan participar.
Las prácticas sostenibles no debe ser una actividad aburrida ni pesada, por eso es importante que se promueva el trabajo en equipo y se promueva el entusiasmo. Los pequeños cambios hacen la diferencia.