
El sector de los videojuegos ha sido, desde hace algunos años, uno de los más rentables tanto para grandes empresas desarrolladoras como para startups y hasta pequeños emprendedores como, por ejemplo, los que abundan en Venezuela. Uno de esos proyectos criollos es 3D Avenue, empresa que habría comenzado a comercializar uno de sus videojuegos a través de algunas de las plataformas digitales más importantes del mundo.
3D Avenue es un emprendimiento fundado por los venezolanos David Morón, Santiago Salcedo y Vittorio D’Alessandro, y el mismo se encarga del desarrollo de videojuegos, principalmente para plataformas móviles. Tienen dos títulos: Nanomites y Spectrum. Si bien el primero es mucho más un proyecto de presentación, es el segundo el que ha cambiado la forma de ver este mercado en el país.
¿La razón? Spectrum, que nació de un proyecto de investigación universitaria, estaría utilizando varios canales de distribución digital para generar ingresos. El juego fue desarrollado en el 2015 para teléfonos móviles pero, un año después, comenzó a venderse a través de Steam, uno de los marketplace más relevantes del sector. Ya después (hace un par de semanas) se incluyó en el catálogo digital de las consolas más importantes del mundo: Nintendo Switch, PlayStation 4 y Xbox One.
La venta en físico ya no es frecuente ni necesaria para que estos videojuegos lleguen a los consumidores, y las plataformas digitales se han convertido en el espacio ideal para que desarrolladores y empresas comercialicen directamente con sus productos, favoreciendo enormemente el emprendimiento.
Estos espacios, además, permiten que las empresas puedan incrementar su exposición y generar ingresos a cambio de ciertos compromisos, y es por eso que la inclusión de este videojuego venezolano no solo sería un hito por lo que representa en la evolución tecnológica del país, sino que además demuestra que las barreras para capitalizar cualquier pasión son cada vez menores.
