
La crisis de efectivo dejó de ser un rumor para transformarse en una lamentable realidad en el país. Ha obligado que la Sudeban y la Asociación Bancaria de Venezuela aprueben el pago intercambiaro vía móvil, e incluso que varias entidades bancarias ofrezca esta aplicación como alternativa a la escasez del papel moneda en el mercado.
No obstante, según varios economistas, los problemas con el efecto no harán más que incrementar debido a la obsolescencia de algunos cajeros automáticos, así como la inoperabilidad por parte de la autoridad monetaria. Además, la cantidad de billetes del nuevo cono monetario en circulación no cubren ni el 10% de lo que se necesita, e irónicamente es el billete de Bs 100 el que cubre gran parte de la demanda, algo ilógico considerando el hecho de que es un papel que debió haber salido de circulación en diciembre pasado y ahora se volvió a extender su uso hasta noviembre del 2017.
Los expertos Leonardo Buniak y Francisco Faraco estiman que la escasez tenderá a agudizarse, y no ven soluciones a corto plazo. Ya que el desproporcionado crecimiento de la liquidez monetaria se ubica en 42 billones de bolívares, mientras que diciembre del 2016 solo era de Bs 10,6 billones. La crisis se ha fortalecido también por:
- El colapso de los medios de pago electrónico por problemas de corte eléctrico.
- Caídas de internet y falta de divisas para reponer puntos de pago.
- Y la venta ilegal de billetes.
