
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, que lleva años lidiando con una crisis económica, política y social, emplea la comida como medida para que se reconozca la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), electa el mes de julio del año pasado. Al menos esa es la información que se maneja desde República Dominica, país donde el gobierno y la oposición venezolana han sostenido varias reuniones para tratar de fortalecer un diálogo.
Al parecer, el primer mandatario estaría dispuesto a aceptar el ingreso alimento donado por la comunidad internacional que ingreso al país, pero a cambio de que oposición acepte la legitimidad de la ANC, así como que el gobierno sea el que controle la distribución de la comida. Las negociaciones recientes se dan en medio de una clima tenso en el territorio nacional, que ha sido azotado por una serie de saqueos, además de las sanciones por parte de Estados Unidos.
Sin embargo, la intención del Ejecutivo es rechazada por varios políticos, incluyendo la dirigente María Corina Machado. «Cualquier decisión que se tome en Dominicana que acepte a la ANC, o inclusive que solo la ignore, para nosotros es absolutamente inaceptable», indicó el miembro del movimiento político Vente Venezuela. Por su parte, Diego Arría, ex embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas, opinó desde Nueva York que aceptar a la Constituyente «significa rendir el país. Es legitimar la perpetuación del régimen y colocar el clavo final en el ataúd de la libertad de Venezuela».
