Una investigación realizada por un par de expertos pertenecientes al programa europeo 2020, determinó que los emprendedores turísticos incurren en los mismos errores cuando desean innovar.
El estudio denominado El proceso de la innovación de los emprendedores turísticos: diferencias entre apoyo institucional en España y el Reino Unido, reflejó que existen cinco fallas puntuales en que estos personajes caen de forma secuencial, impidiendo que el negocio surja.
La falta de conocimiento, tener demasiado optimismo, buscar soluciones complejas, los riegos psicológicos y la mala gestión del talento, son los errores que Isabel Rodríguez y Allan Williams, autores de la investigación, enmarcaron en el esquema de estudio.
- Falta de conocimiento: “La escasez de conocimiento del sector turístico resulta clave a la hora de analizar las causas de un fracaso profesional. Es un sector muy complejo porque cuenta con distintos mercados, cada uno con una forma diferente de operar, y algunos de estos pueden llegar a ser muy tradicionales y con poco apetito por la innovación”, señalaron los autores.
- Demasiado optimismo: “A la hora de atajar este punto se argumenta que en ocasiones el emprendedor descubre un problema que efectivamente existe, pero sus potenciales clientes no lo consideran útil porque nunca han sufrido ese problema y no necesitan una solución. Por esto, se aconseja realizar estudios de mercado”.
- Soluciones complejas: “La complejidad de las soluciones creadas es otro de los errores comunes. Aquí se aconseja a los emprendedores centrarse en lo que hacen bien y no añadir funcionalidades innecesarias que compliquen el funcionamiento de su negocio”.
- Riesgos psicológicos: “Los más comunes son las reticencias de los empresarios del sector turístico a cambiar su modo de trabajo, especialmente si la empresa que les ofrece una solución no tiene bagaje.
- Gestión del talento: “El quinto de estos consejos es que la alerta a los empresarios de que no cometan errores en su gestión de recursos humanos, como suele ocurrir cuando contratan empleados antes de que la empresa sea viable. Amplían demasiado la plantilla, incorporan a trabajadores sin la experiencia necesaria por ser más baratos, o hacen lo contrario y pagan sueldos demasiado altos”, concluyen.