
Las vesículas extracelulares se pueden considerar como pequeños «trozos» de una célula que pueden desprenderse y circular por todo el cuerpo para entregar mensajes a otras células.
Desde su descubrimiento, hace más de 30 años, se conoce que estas vesículas tienen múltiples aplicaciones médicas en el tratamiento de enfermedades como el cáncer.
Un grupo de investigadores de la Universidad de Naroya (en Japón) ha desarrollado un nuevo dispositivo de nanocables capaz de capturar de manera eficaz estas vesículas extracelulares para después utilizarlas en la detección de cáncer.
La mayor ventaja que presenta este tipo de pruebas es que se trata de una herramienta de diagnóstico no invasiva que permite controlar a los pacientes de forma regular, puesto que los análisis de orina se han convertido en una forma de análisis corporal bastante común.
A pesar de la gran ayuda que suponen las vesículas extracelulares para el diagnóstico del cáncer, aún hay muchos obstáculos tecnológicos que deben superarse. Debido a que el contenido de vesículas extracelulares en la orina es extremadamente bajo, menos el 0,01% del volumen total de líquido.
Uno de los que más precisaba dicha solución era, y en parte sigue siendo, encontrar un método factible para capturar las vesículas extracelulares en cantidades suficientes para analizarlas en un entorno clínico de rutina.
Por ello, la solución que ha presentado el equipo de investigadores ha sido incorporar nanocables de óxido de zinc en un polímero especializado para crear un material que fuera altamente eficiente en la captura de estas vesículas. Los resultados mostraron una tasa de recolección de más del 99%, superando otros métodos que se utilizan actualmente en el campo.
Los hallazgos tan solo marcan el principio de la investigación, pero los científicos esperan que el dispositivo pueda ayudar a sentar las bases para formas más fáciles de diagnosticar enfermedades de este calibre.