
El mundo es un lugar muy grande en el que abundan ejemplos, tanto positivos como negativos, sobre conservacionismo y combate a la contaminación. Hay, literalmente, de todo un poco de donde escoger a la hora de hablar de ello. Para muestra, el caso de Canadá o España, dos naciones líderes en cuanto a políticas medioambientales.
Sin embargo, está el caso contrario: el de los países que poco o nada hacen para fomentar un mejor medio ambiente, o que lamentablemente se enfrentan a las terribles consecuencias de eventos pasados y presentes contra los que no pueden luchar voluntariamente. Henry Camino, director de Fospuca, nos habla sobre esto último en una reciente nota de su portal web.
Allí, Camino hace referencia a algunos casos concretos de lugares muy contaminados en el mundo que lo son debido a accidentes nucleares… accidentes, dicho sea de paso, que se deben a errores humanos o por erradas políticas de control. Algunos otros lugares, claro, son de los que presentan más polución en el mundo por falta de consciencia ciudadana.
¿Cuáles son esos lugares? Henry Camino nos muestra dos…
LINFEN (CHINA): Esta ciudad del gigante asiático cuenta con una gran cantidad de recursos minerales tales como carbón, hierro, cobre y plomo. En total, las minas de Hedong, Huoxi y Qinshui comprenden 63 mil millones de toneladas de carbón. Por otro lado, las reservas de mineral de hierro exceden los 420 millones de toneladas. Gracias a esta cantidad de recursos, la minería de carbón y el aderezo, coque, metalurgia, fundición de metales no ferrosos y productos químicos son las industrias principales.
Suena próspero todo eso, pero resulta que es un escenario ideal para la contaminación… Y tanto lo es, que en el año 2006 el Blacksmith Institute de Nueva York enlistó a Linfen como la ciudad más contaminada del mundo.

CHERNOBYL (UCRANIA): El 26 de abril de 1986 estalló un reactor nuclear en una planta ubicada en la ciudad. ¿Consecuencia? La explosión arrojó a la atmósfera la radiación equivalente a 500 bombas atómicas como la de Hiroshima. Esto, por supuesto, produjo que la zona que rodea la planta se volviera inhabitable en lo que todavía es considerado como el peor accidente de una planta de energía nuclear en lo referente a costos y número de víctimas mortales.
A pesar de todo, desde el año 2011 los turistas pueden acceder a la zona que estaba sellada alrededor de Chernobyl. Funcionarios ucranianos estiman que por al menos 20.000 años más el área no será segura para la vida humana debido a la contaminación por radiación.
