
El Gobierno de Juan Manuel Santos parece no haber escapado de los hechos de corrupción cometidos por la administración de la constructora brasileña Odebrecht, la Fiscalía del país neogranadino anunció que investiga la campaña electoral de 2014 del mandatario por presuntamente haber sido costeada con fondos provenientes de ese escenario, según reseña el portal de Globovisión.
El exsenador Otto Bula, quien se encuentra tras las rejas desde enero de 2017 por el caso Odebrecht, fue quien aparentemente financió la campaña del actual jefe de Estado. De acuerdo con la instancia judicial, el exmiembro del Partido Liberal fue sobornado por la empresa brasileña con el propósito de que le otorgará la construcción del tramo de una vía a propósito de la obra de la Ruta del Sol, en Colombia.
Bula recibió por el contrato 4,6 millones de dólares y en 2014 realizó dos giros hacia el país neogranadino que se valoraban en un millones de dólares y cuyo beneficiario fue la gerencia que impulsaba la campaña presidencial del actual jefe de Estado para ese entonces.
Roberto Uribe, gerente de la campaña de Santos, rechazó rotundamente estas acusaciones y afirmó que «los gastos de la misma fueron sufragados con los ingresos por reposición establecidos en ley, tal como consta en los estados financieros presentados ante el CNE».
Por su parte, el empresario colombiano Andrés Giraldo, a quien presuntamente Bula le entregó el millón de dólares, aseguró no haber recibido dinero del exsenador.
«Estoy dispuesto a ir ante el polígrafo. No recibí dinero de Otto Bula«, dijo.
Bula confesó haberle entregado ese monto, de los 4,6 millones de dólares que recibió por parte de Odebrecht, a Roberto Prieto, gerente de la campaña del actual mandatario Juan Manuel Santos, mediante Andrés Giraldo.
Prieto expresó que Giraldo «Es uno de mis amigos personales. Y le digo una cosa: ni a él ni a nadie envié a recibir dinero en mi nombre, y menos ante un señor como Bula».
